La música es un arte, un ejercicio simbólico, una forma de expresión, una disciplina y en ciertas ocasiones; una herramienta. Relacionar el concepto de arte como una herramienta puede tener cientos de perspectivas y puntos de vista. En este punto es donde quiero ser lo más específico posible con mi idea.
La música como herramienta para el aprendizaje puede tener aplicaciones en diversas asignaturas y áreas del aprendizaje, esto hace que la diversidad en el tema se vuelva inmensa. Nosotros tocaremos los puntos en específico de cómo la música puede ser considerada una ayuda realmente útil en la enseñanza de la poesía, las figuras retoricas y muchos otros puntos relacionados con la lingüística y el español.
Temas musicales como El Universo sobre mí, de Amaral, o Por la boca vive el Pez, de Fito y Fitipaldis, son ideales para estudiar y analizar figuras lingüísticas en la asignatura de Lengua y Literatura de Secundaria y Bachillerato.
Además de aplicaciones, películas y libros, las canciones también son una alternativa adecuada para analizar aspectos literarios, lingüísticos y artísticos en la materia de Literatura.
El álbum ‘El mal Querer’ de Rosalía o las letras de Joaquín Sabina son un ejemplo de ello. Pero hay muchos más. A partir de esta selección de temas musicales es posible estudiar y analizar figuras como metáforas, anáforas, hipérboles o ironías para así facilitar el aprendizaje al alumnado de Secundaria y Bachillerato.
A continuación: una lista de perfectas ejemplificaciones de lo mencionado.
Un violinista en tu tejado – Melendi
Casi toda la letra ayuda a trabajar el símil, ya que constantemente compara a la persona que describe con un elemento. Se pueden comprobar en estrofas como: ‘eres tan dura como la piedra de mi mechero’; ‘eres tan fría como el agua que baja libre de la montaña’; o ‘eres tan tenue como la luz que alumbra mi vida’. Aunque también inserta dos conceptos contradictorios (paradojas): ‘Tan diferente y parecida a la tormenta que se llevó mi vida’.
René – Residente
La letra recorre la biografía del artista, en la que la anáfora es el punto fuerte. Así, la repetición rítmica de determinadas palabras se da en distintas partes de René: ‘Ya no queda casi nadie aquí, a veces ya no quiero estar aquí, me siento solo aquí’; ‘Que a veces me suben la presión, que tengo miedo a que se caiga el avión, que no me importan las giras, los discos y los Grammy’. Incluye otros recursos como la exageración de una característica mediante el uso de la hipérbole: ‘y mi vida entera la empaqué en una caja’.
Por la boca vive el pez – Fito y Fitipaldis
Combina distintas figuras retóricas entre las que destaca, por un lado, la metáfora que relaciona la analogía o semejanza entre dos ideas: ‘este mar cada vez guarda más barcos hundidos. Tú eres aire y yo papel’; ‘Si me quedo a oscuras, la luz de la locura ven y alúmbrame’. Por otro lado, la personificación que atribuye una cualidad humana a un sentimiento: ‘la pena está bailando con el llanto y cuando quiera bailará conmigo’.
El universo sobre mí – Amaral
El título ya adelanta el uso de las figuras literarias en esta canción a través de la hipérbole. ‘Como un náufrago en el mar’ representa una comparación (símil), mientras que su estribillo es una anáfora constante: ‘Quiero vivir, quiero gritar, quiero sentir el universo sobre mí, quiero correr en libertad, quiero llorar de felicidad’.
Eres mi religión – Maná
Incorpora algunas frases como: ‘tú eres mi religión, tú eres luz, tú eres sol, eres mi pan de cada día’ con las que busca relacionar la idea de amor fundamental mediante metáforas. Mientras que, por otra parte, abunda el uso de la exageración en hipérboles: ‘tú eres mi todo, todo, tú eres mi bendición’; ‘no tenía nada y hoy te tengo con la gloria’; ‘yo estaba desahuciado, estaba abandonado, vivía sin sentido, pero llegaste tú’. (EDUCACIÓN 3.0, 2020)
Podemos tener más que claro que hay numerosas canciones que ejemplifican de manera adecuada y correcta los numerosos tipos de figuras literarias. Esto es un punto importante para empezar a profundizar en el entendimiento de cómo estas mismas canciones pueden interactuar de manera especial en la enseñanza.
Es bien sabido que las estrategias para hacerle llegar el conocimiento a los jóvenes estudiantes están en constante evolución y cada día constan de nuevas y distintas vertientes. La música es una forma de lo más amigable y única para hacerle llegar a las generaciones los conocimientos de la materia que se esté impartiendo. En este caso hablamos de los elementos como las figuras retóricas ya que son la más pura esencia de las canciones.
Entre todos los géneros musicales, el rap es el más complejo y el más expeditivo en cuanto a dificultad lírica se refiere, y además de ser una disciplina artística no carente de belleza y profundidad, es también una herramienta potente e imperecedera, pues se renueva con cada generación de oyentes que se acerca a él. Para despertar la curiosidad entre los jóvenes y para tratar de enseñar y describir diferentes recursos estilísticos de la poesía o la literatura, pero con ejemplos cercanos y tangibles a la generación que se pretende enseñar, podemos apoyarnos en formas artísticas como el rap, que es un lenguaje honesto, fronterizo con el arte, que los jóvenes entienden. Pluma de renombre internacional, Sharif es una consolidada referencia dentro del Rap hispanoparlante. Está graduado en Ingeniería Técnica Informática y Filología Hispánica por la Universidad de Zaragoza. Con una trayectoria de 20 años y una decena de publicaciones ha conseguido ganarse, a fuerza de corazón, rigor y talento, el abrazo unánime del público más crítico. Su acento desgarrado invoca siempre que puede el amor, ya sea de error o de dicha, y es capaz de bellas imágenes y una estilística cada vez más sólida y pulida.
https://www.youtube.com/watch?v=jKm3UTo4vKA
(TEDx Talks, 2017)
En esta plática Ted, el conocido rapero Sharif, intenta explicar un poco de los puntos e ideas que hemos estado tocando alrededor de todos nuestros esquemas de información. Él hace bastante énfasis en el rap como género musical para el aprendizaje, esto es debido a que entre sus argumentos da que el rap puede llegar a ser de los géneros más complejos para escribir y tener una relación directa con la poesía.
Con esto quiero empezar a enfatizar algunas ideas, la música como herramienta para la enseñanza de figuras retoricas y complementos lingüísticos como vimos en la información anterior tiene muchas aplicaciones, pero empieza a limitarse hasta cierto punto en el sentido lírico. No obstante, el subgénero musical conocido como rap, es la parte de la música cuya carga lírica puede llegar a tener una complejidad lingüística que da para su estudio.
La visión del rap: la música como herramienta educativa
Alumnos de secundaria se sirvieron del rap para hacer las clases más interesantes y aumentar la participación de los compañeros
Daniele ZebiniSão Paulo, Brasil
ImageAlumnos del grupo “La visión del rap”, con el profesor Raphael Paulino Gimenes, reciben el certificado del Desafío Creativos de la Escuela 2017, en Río de Janeiro (Difusión/Criativos da Escola)
La manera tradicional de enseñar, con clases expositivas en las que el profesor, delante de los alumnos, transmite el conocimiento mientras ellos toman apuntes, tal vez sea eficiente para algunos, pero muchos estudiantes se desmotivan. Es lo que sucedía con los jóvenes del segundo año de secundaria de la Escuela Técnica Jaraguá, en la zona norte de São Paulo. “La mitad de la clase se dormía, la otra mitad no tenía interés y unos cinco conseguían prestar atención. Era muy aburrido para nosotros, y para el profesor también”, recuerda Murilo Inácio de Oliveira, de 18 años, uno de los creadores del proyecto “La visión del rap”.
A partir de una provocación del profesor de Sociología, Murilo y sus amigos Matheus Sousa da Silva y Luis Henrique de Oliveira Malafaia, ambos de 17 años, sintieron que podrían contribuir en la construcción de clases diferentes, usando el rap para dialogar con los contenidos obligatorios de las disciplinas de Historia, Sociología y Filosofía.
“Primero hicimos un mix de canciones que nos parecían interesantes. Pero el programa de clase tenía que tener 45 minutos. En ese momento nos preguntamos: ¿cuántas clases serán, ¿cuántas canciones, ¿cuántos temas vamos a tratar? Entonces deshicimos todo lo que habíamos elaborado inicialmente y volvimos a empezar”, cuenta Murilo.
Fue una gran lección. “Ellos empezaron a entender mejor el proceso de enseñanza-aprendizaje desde que elaboraron los planes de estudio y comenzaron a pensar sobre educación. Empezaron a ver la educación no solo como alumnos que tienen que sacar buenas notas, sino como agentes del proceso”, dice orgulloso Raphael Paulino Gimenes, el profesor que los orientó en la realización del proyecto.
Después de mucha investigación, los alumnos prepararon ocho clases en las que, a partir del rap, se abordaron temas como racismo, medio ambiente, cuestiones sociales, acontecimientos históricos, política nacional e igualdad de género. Además de las canciones, los jóvenes también sugirieron actividades para cada clase, alternando debates, clases expositivas, exhibición de películas, búsquedas por internet, y una evaluación diferente. “En la última clase planteamos la redacción de una letra de rap, o la creación de un grafiti relacionado con los asuntos tratados, para que el profesor pudiera evaluar a los alumnos”, recuerda Luis. (EDUCACIÓN DE CALIDAD, 2018)
El anterior ejemplo es una muestra de cómo el rap como herramienta de educación en este punto empezó a sobrepasar las líneas de qué tanto puede utilizarse esta herramienta para inculcar distintos tipos de enseñanza. Es aquí donde la música a través de ese atractivo con la juventud empieza a tomar un papel protagonista en el aprendizaje si se usan estos medios de manera adecuada.
Esto igualmente es una ejemplificación de qué tan lejos puede llegar la música (en este caso el rap) a la hora de intentar interactuar con distintas asignaturas y tipos de enseñanzas. Sin embargo, queremos resaltar que el principal factor es la capacidad de encontrar figurar literarias y otros complementos en estas canciones para con ellas ejemplificar el aprendizaje de las mismas o simplemente estudiarlas.
Aunque a un escucha o espectador desprevenido le pueda parecer una alternativa musical primitiva, el hip hop es una manifestación muy elaborada que comenzó como un crisol de formas artísticas (música, poesía, baile, graffiti) a través de las cuales se exhibía un profundo descontento social en zonas específicas de los Estados Unidos. Hoy se ha convertido en una forma de expresión popular en el planeta entero que requiere un gran talento para improvisar y emplea la cita y la parodia como punto de partida e inspiración para crear nuevas obras. Sobre su evolución habla en las siguientes páginas Feli Dávalos, estudioso del tema, locutor y rapero.
El rap es un tipo de poesía lírica. Para entenderlo, hay que explicar la diferencia entre rap y hip hop, adentrándonos en su origen.
El rap comenzó siendo la voz de esta flamante subcultura, en el sentido más literal: la analogía lingüística y retórica de los movimientos hiperactivos de un nuevo baile salvaje, de las impresionantes piezas pintadas en los vagones del metro y de las mezclas musicales que descubrieron los dj’s en sus tornamesas.
En este quisquilloso marco conceptual debemos pensar el rap como poesía. Por su propia naturaleza, la poesía rapera depende del soporte musical. La sinergia entre beats dando la pauta y un ingenioso discurso oral con marcada cadencia, es orgánicamente seductora al oído humano y reconecta a nuestro mundo de alta velocidad y tecnología con anteriores tradiciones poéticas que iban acompañadas de música. Las y los MC’s (nombre correcto para referirse al que rapea, el cual significa Maestro de Ceremonias y se pronuncia em-cí, en inglés), utilizan el discurso como instrumento musical, descubriendo a cada instante nuevas cualidades sónicas del ritmo y la rima y haciendo un uso sofisticado de figuras retóricas y de la narración de historias como elemento central de su técnica, además de poner un énfasis en el espíritu de competencia alguna vez central en la poesía lírica.
Un (o una) MC escribe un rap en su cuaderno, justo como un grafitero primero dibuja una pieza en el suyo. Por simple necesidad (dado que se escribe para memorizarse y después ser interpretado), un rap por escrito siempre respeta el final de verso. Su medida es- tándar es de dieciséis versos, equivalentes a dieciséis barras musicales, lo que dura una estrofa dentro de la estructura de la canción pop “estrofa-coro-estrofa”. La rima es su recurso poético más distintivo: a final o en medio del verso, multisilábica o monosilábica, consonante y asonante, con métrica libre. Prácticamente todas las figuras retóricas son explotadas en el rap: metáfora, metonimia, alegoría, hipérbole, sinalefa, aliteración, cacofonía, síncopa, encabalgamiento, retruécano, paralelismo, oxímoron, hipálage y un argo etcétera. La figura más extendida es el símil. En general, las analogías y comparaciones son abundantes.
Pero la mayor aportación del rap a la historia de la poesía lírica, es la de haberla regresado a la esfera pública. Las y los MC’s son poetas públicos. Por ello, y gracias al capitalismo globalizado, el rap es la tradición poética más extendida en la historia de la poesía universal y ha revolucionado la manera en cómo nuestra sociedad se relaciona con la oralidad. La razón por la cual el rap pudo lograr una hazaña tan colosal, es que no es tratado como poesía, sino como un género de música popular.
Si la característica esencial de la oralidad es su infinitud, es decir, las variantes creativas de su multiplicidad, el rap es imprescindible para su estudio y merece ser tratado con mayor seriedad a través de transcripciones de letras, explicaciones y análisis poéticos. Pues en última instancia, si la poesía es la actualización de una herencia cultural, es el rap la tradición que la encarna de modo más cabal. (Dávalos, 2020)
Siguiendo con el tema principal, toda la información anterior tiene el punto específico de mostrarnos como el rap es poesía, viene de la poesía, y en él se puede trabajar la misma y todo lo que sus figuras literarias incluye.
Después de todo el contexto metido anteriormente podemos asumir que como debido a todos los puntos y similitudes que menciona nuestro autor del rap sobre la poesía, podemos aclarar que se pueden trabajar los recursos poéticos a través del rap.
4. ANÁLISIS
4.1. Figuras Fonológicas
Comenzaremos nuestro análisis de las figuras retóricas presentes en las diez canciones de Violadores del Verso seleccionadas, repasando aquellas que García Barrientos define como “fonológicas”. El hecho de que estemos ante un género musical, hace que este tipo de figuras posea en nuestro corpus una significación mayor que en la literatura. Por definición las canciones han sido concebidas para ser ejecutadas de manera oral, por lo que las figuras de este tipo serán de gran importancia para la consecución de la eufonía. Las canciones de rap, salvo las instrumentales, se configuran como la unión de dos elementos fónicos: la música y las letras rapeadas. Hasta ahí son iguales que cualquier tema de música vocal, pero existen algunos rasgos que en las diferencian del resto de géneros. El primero de ellos es que, salvo contadas excepciones, la letra es elaborada por un miembro del grupo, el MC, mientras que otro, el DJ, se ocupa de la base rítmica. En nuestro caso, Kase.O rima sobre la música elaborada por R de Rumba (alias de Rubén Cuevas), el DJ del grupo maño. El otro elemento diferenciador del género es la competición, concepto fundamental en la cultura hip-hop, que basa gran parte de sus manifestaciones en la pugna por ser el mejor en un aspecto determinado. En el caso del rap, el MC ha de ser el más ingenioso, para ser así el más respetado y envidiado. Desde el punto de vista fonológico el ingenio se demuestra mediante la eufonía del rapeo, el “flow” en el argot del hip-hop, y mediante la elaboración y originalidad de la rima.
Además de con otros mecanismos, la eufonía se logra, como en la literatura, mediante la repetición adecuada de ciertos fonemas, lo que se conoce como “aliteración”. Esta figura retórica es quizá la que de manera más conspicua es utilizada por los MCs, por su gran utilidad en un género donde la prosodia adquiere tanta importancia. En nuestro corpus también hemos hallado una gran incidencia de la aliteración, con distintos fonemas. En algunas de las letras de Kase.O encontramos ejemplos de la repetición de fonemas tradicionales en esta figura retórica como /s/ y los nasales /m/ y /n/:
“Y es que no se no se, no tienen letras que respalden tanta pose,
Los dejo en boxes, no me tosen” (“Pura droga sin cortar”)
“Tú arrepiéntete antes de que se te seque el sudor” (“Solo quedar consuelo”)
“Para tu música y escucha la mía, hoy es mi día,
mira mis enemigos sin energía (“A solas con un ritmo Kase.O”)
“El fenómeno nena nominado a sucesor del trueno” (“Balantains”)
En otros casos la aliteración está formada por otros fonemas menos comunes, pero que atraen al oyente por su originalidad y a veces por su brusquedad. En el primero de los ejemplos el fonema repetido es /x/ y en el segundo son los fonemas vocálicos /u/ y /o/:
“Genética y laringe, ingeniería letrística en el surco” (“Pura droga sin cortar”)
“Ahora ves el tuyo orgullo engullo crudo como el sushi” (“Pura droga sin cortar”)
Un paso más allá en la repetición de fonemas lo encontramos con el homotéleuton, variedad fónica de la similicadencia, figura que García Barrientos define como “repetición de los mismos (o semejantes) fonemas finales de palabras próximas que cierran frases o miembros consecutivos” (García Barrientos 1998: 16). En nuestro corpus encontramos varios ejemplos de homotéleuton, que también podemos definir como rima interna:
“Yo si superfluyo y estoy lejos de ese barullo suyo” (“Cantando”)
“¡Ey Noé! ¿Quepo en tu arca, en tu barca, o soy el animal que se marca el rap más hardcore?” (“A solas con un ritmo Kase.O”)
“Rapero, trapero, canelo que no conectas” (“Pura droga sin cortar”)
“Si yo en mi rap no traje mensaje tan sólo homenaje al lenguaje” (“Solo quedar consuelo”)
Llegamos en este punto a uno de los componentes esenciales del rap: la rima. Como en casi todos los géneros musicales, en el rap no se entiende la canción con letra sin rima, pero en éste su búsqueda se convierte en casi una obsesión. El MC debe buscar siempre la ecuación perfecta para sus letras en forma de rima sorprendente y exacta que deje boquiabiertos a los demás raperos y al público. El propio Kase.O se hace eco de esta hambre de rimas en su canción “Pura droga sin cortar” cuando dice: “He rimado miles de palabras y aún quiero más”. En los límites de este trabajo sería imposible analizar una por una todas las rimas de las diez canciones que componen nuestro corpus, por lo que tan sólo nos vamos a detener en los rasgos generales de las mismas y en ciertos casos especiales. Sin entrar en un análisis detenido, debemos señalar que la rima consonante es la más frecuente en nuestro corpus. Las estructuras métricas utilizadas suelen ser simples: largas tiradas de versos con distintas rimas y en algunos casos estribillos que se repiten varias veces durante la canción, como por ejemplo en “Cantando” o en “Balantains”.
Sí nos detendremos en aquellos casos en los que la búsqueda de la rima hace que el MC modifique algunas palabras. El primer ejemplo de ello lo tenemos en la adición de un fonema al final de la palabra, figura conocida como paragoge.
“¿Yo un ligón? Non.” (“Javat y Kamel”)
En este caso se añade la “n” para que “no” pueda rimar con “ligón” y con la posterior “ron”. En el siguiente ejemplo la paragoge, curiosamente con la misma palabra, busca la rima asonante con una palabra posterior: “honor”.
“Las borracheras no me ayudan a olvidar, non” (“Balantains”)
En los tres casos siguientes se producen variaciones del acento de la palabra final del verso, de tal forma que se convierten palabras esdrújulas o llanas en agudas. Estamos ante la figura conocida como diástole.
“Quiero bañarme de vodka en un pisciná” (“Cantando”)
“Yo la materia, tú el espiritú” (“Balantains”)
“Eyacular esdrujulás, ir a tu yugular como Draculá” (“Balantains”)
En el primero de los casos de diástole, se busca la similitud fónica con la última palabra del verso anterior, “No”, al pronunciarse de manera separada al resto de la palabra. En el segundo, la modificación del acento en “espíritu”, provoca una estructura simétrica en la segunda parte de este verso y una rima interna, ya que empieza y acaba con los mismos fonemas /t/ y /u/. En el tercero se concatenan en un mismo verso cuatro palabras agudas, dos de ellas (“esdrújulas” y “Drácula”) por la modificación de su acento, con la misma rima.
4.2. Figuras gramaticales.
Siguiendo la clasificación de García Barrientos, el segundo grupo de figuras retóricas sería el formado por aquellas en las que se modifica el orden lógico de las oraciones, o se repiten estructuras sintácticas, palabras o sus componentes gramaticales. Encontramos en nuestro corpus una incidencia mayor de este tipo de figuras y una mayor variedad de las mismas. Su uso en el rap tiene varias finalidades. Por un lado tendríamos un uso utilitario de estos recursos; en estos casos la modificación se produce con una finalidad métrica o rítmica: se eliminan las palabras o se cambian las estructuras sintácticas para conseguir un mejor “flow”. Otra razón estaría de nuevo en la necesidad de los MCs de demostrar su ingenio y de llamar la atención del oyente. Por su parte, figuras como la anáfora, buscan, como en la poesía, estructurar de manera eficaz los versos.
Comenzaremos repasando lo que García Barrientos llama licencias gramaticales, entre las cuales destaca por su importancia e incidencia en nuestro corpus el hipérbaton. Kase.O no duda en modificar de manera abrupta la estructura lógica de la frase para colocar en el lugar adecuado, el final del verso, la palabra que rima. Varios ejemplos de ello en nuestro corpus son:
“Efectivamente, jodíase el que del rap mal hablase” (“Intro 97”)
“Tarde en la noche me desplazo, buscando un regazo” (“Javat y Kamel”)
“Y real como esta historia nuestra línea divisoria es” (“Ninguna chavala tiene dueño/Porque ella lo dijo”)
“En el futuro a su sobrina me pidió que le firmara (“Pura droga sin cortar”)
“Posesión de un canon exclusivo es mi ventaja” (“Pura droga sin cortar”)
A pesar de no ser lo más habitual, existen otros casos en los que el hipérbaton no tiene como finalidad la rima como en los ejemplos anteriores, sino la demostración de la habilidad del MC en el uso del lenguaje:
“Es el amor al sexo sin amor lo que me guía hoy” (“A solas con un ritmo Kase.O”)
Estas licencias gramaticales también se dan por la supresión o adición de elementos de la estructura lógica de la frase. En el primer caso tenemos la figura retórica de la elipsis, del que encontramos estos tres ejemplos:
“Así que disfrutad chicas dulces dieciséis” (“A solas con un ritmo Kase.O”)
“Micrófono en bañera daba el tono” (“Intro 97”)
“El fruto de mi sacrificio el verso mágico,
El precio del CD simbólico” (“Vivir para contarlo”)
En el primero de los versos se elide la preposición “de”, en el segundo el artículo inicial y en los últimos el verbo. Cuando lo elidido es el nexo copulativo, estamos ante la figura conocida como “asíndeton”, de la que podemos ver este ejemplo en nuestro corpus:
“Mis letras son puentes suficientes,
para abrir los puertos, las costas, las playas” (“Javat y Kamel”)
En lo referente a licencias gramaticales por adición, podemos citar el pleonasmo o redundancia y la enumeración. La primera de ellas es muy habitual en las frases hechas del lenguaje cotidiano, y reflejo de ello, puesto que el MC utiliza un registro coloquial, serían los dos primeros versos siguientes. En el tercero de ellos observamos una enumeración, que completa los cinco sentidos:
“Lleva nuestra cinta vayas donde vayas” (“Javat y Kamel”)
“Pasamos hora tras hora en el estudio hasta que quede bien” (“Pura droga sin cortar”)
“Pero no todo es teatro, tenemos vista, oído, gusto, olfato, tacto y poca prisa” (“Cantando”)
El siguiente grupo de figuras gramaticales reciben el nombre de recurrencias gramaticales por parte de García Barrientos. En nuestro corpus encontramos muchas y muy variadas, aunque destaca por encima de todas, y con ella empezaremos, la anáfora. Mediante la repetición de una palabra al comienzo de versos sucesivos, así se define esta figura, el MC logra un ritmo constante en su canción. En los temas de Kase.O analizados observamos varios casos:
“Sigo siendo el hombre de la meada larga.
Chicas se preguntan: este tío ¿cuánto tarda?
Sigo haciendo letras, sigo en Zaragoza, en La Jota.
Sigo aquí escondido, co, nunca doy la nota.
Sigo bailando en la tumba de Al Capone.” (“Intro 97”)
“Nada es tan urgente nena,
nada tan importante,
nada merece más la pena que el instante” (“Ninguna chavala tiene dueño/ Porque ella lo dijo”)
“Yo soy el semen, tú el amor,
yo la música de fondo, tú la habitación para dos,
yo el champán, tú los condones,
yo uno más, tú otra más,
tú el placer, tú la cama, yo el frenesí,
tú protagonista de un blues, yo al que llaman MC,
tú la aventura, yo el aventurero” (“Balantains”)
Un caso similar a la anáfora sería la figura conocida como anadiplosis. En ella la palabra repetida no va al comienzo de versos sucesivos, sino al final de uno y al inicio del siguiente. Con ello se consigue una mayor ligazón en la letra, como en los dos fragmentos que reproducimos:
“Qué suerte va a ser la Cariátide que sostenga mi cuerpo,
mi cuerpo es el templo de los frágiles” (“Javat y Kamel)”
“Y palabras duras, así es como vengo,
vengo montao en un Gran Jeep” (“Pura droga sin cortar”)
Otros dos ejemplos de figuras gramaticales de repetición serían la recurrencia de los mismos morfemas flexivos, mecanismo conocido como homeóptoton, y de un mismo lexema con distintas formas flexivas, en este caso hablaríamos de políptoton. Veamos ejemplos de homeóptoton, los dos primeros, y de políptoton, los otros dos, en las canciones de Kase.O:
“Más guay que guay, flipáis, botáis, gritáis
y como yo sin aire os quedáis” (“Intro 97”)
“Vosotros sois fumables, escuchables, audibles,
con lo que vuestros flows llevan rimas demasiado previsibles” (“Solo quedar consuelo”)
“Cuídate, cuídame, cuídale, cuida al rap” (“Intro 97”)
“Mírate, mírame mi límite es el cielo” (“Balantains”)
Acabaremos este repaso a las figuras gramaticales con una que da muestra del ingenio de Kase.O y de la complejidad y elaboración que subyacen en unas letras aparentemente espontáneas. Nos estamos refiriendo a sendos calambures, figura definida por García Barrientos como “Repetición de homónimos, uno de los cuales resulta de la unión de, al menos, dos palabras distintas” (García Barrientos 1998: 38), que encontramos en los siguientes fragmentos:
“Con nuestro disco en la calle, tu nombre se evapora y se va por ahí” (“Ocho líneas”)
“Javier Ibarra es único, un icono del puto rap (“Pura droga sin cortar”)
Como podemos comprobar, el MC utiliza primero una palabra (“evapora” y “único”) para luego repetirla mediante la unión de varias palabras: (“se va por ahí” y “un icono”). Dos calambures perfectos que poco tienen que envidiar a los elaborados por los grandes poetas de nuestra literatura.
4.3. Figuras semánticas.
Otra manera de enriquecer el lenguaje tanto en la literatura como en las letras musicales, es jugar con el sentido de las palabras que forman los textos. Su uso en el rap viene determinado de nuevo por la búsqueda del ingenio para poder sorprender y epatar al oyente, mediante un lenguaje llevado a un nivel diferente al cotidiano. Un elemento esencial en las letras del rap, como en casi cualquier género musical, es la metáfora. El MC es consciente de la utilización de este recurso, quizá por ser la figura retórica más conocida en todos los estratos sociales. El propio Kase.O en uno de los temas que estamos analizando, “Ocho líneas”, dice lo siguiente al describir el rapeo de Lírico, uno de sus compañeros de grupo: “Lanza metáforas que son seda”. Veamos algunos ejemplos de este tropo en nuestro corpus:
“Ruedo por la cama envuelto en llamas,
un pájaro de fuego entre mis sábanas.” (“Cantando”)
“Escucha lo que es aún más triste:
soy un poeta y para mí la primavera no existe” (“Balantains”)
“Tengo estos versos que devoran rebaños”
(“Ninguna chavala tiene dueño/Porque ella lo dijo”)
Sin pretender ser exhaustivo, debido al gran número de metáforas que existen en las letras analizadas, sí vamos a repasar a continuación otros tipos de tropos. Comenzaremos con un ejemplo de alegoría, o metáfora continuada, en el que el MC iguala sus letras a las recetas de cocina:
“No te hagas cruces por saber mi poción,
traigo emoción al punto de cocción,
alta cocina de rima, convierto raps en gelatina,
pasto de letrinas, no te imaginas” (“Pura droga sin cortar”)
Un tipo concreto de metáfora es la sinestesia o como la define el autor del manual que estamos siguiendo la “transferencia de significados desde un dominio sensorial a otro” (García Barrientos 1998: 55). Su originalidad pone en manos del letrista una manera muy eficaz de llamar la atención al oyente y de embellecer su mensaje.
“Voy a mancharlo todo de dolor, que es un color feísimo” (“Cantando”)
Uno de los ejes de la cultura hip-hop es la búsqueda de la preeminencia mediante la autoafirmación. Las letras de las canciones de rap están cargadas de referencias a la calidad del rapeo propio y a la superioridad de éste sobre el del resto de MCs. Una manera muy eficaz de lograr esta exaltación del yo es mediante la exageración extrema, mecanismo que en retórica se conoce como hipérbole. Veamos varios casos de la descripción superlativa de las cualidades del MC:
“¿Conoces la luna?, allí arriba puse mi listón” (“Sólo quedar consuelo”)
“Podéis llamar a esto la era Kase.O” (“Pura droga sin cortar”)
“Hoy sólo me puede parar la muerte” (“Balantains”)
Siguiendo la clasificación de García Barrientos, el otro tipo de tropos, junto los metafóricos que acabamos de repasar, serían los metonímicos, que se basan en la contigüidad de los elementos confrontados. No son tan frecuentes como los anteriores, pero podemos ver algún ejemplo de sinécdoque, sustitución de la parte por el todo o viceversa, y de antonomasia, en la que se utilizan nombres propios como si fueran comunes, respectivamente:
“Yo voy al Rollo a pasear mi cara” (“Intro 97”)
“Loba, aquí tienes tu nuevo Casanova” (“Intro 97”)
Otro tipo de figura semántica, en este caso no se trata ya de un tropo, de casi igual importancia en las letras analizadas que la metáfora es el símil. Su alta incidencia se explica también por la necesidad del MC de demostrar su calidad; para ello el autor de las letras se iguala a personas o a elementos que poseen en la sociedad una valoración positiva:
“Por eso vine como estrella de cine” (“Balantains”)
“Somos MCs gigantes como caballos de Troya” (“Intro 97”)
“Que soy como las tropas atenienses” (“Intro 97”)
Una nueva forma de enriquecer las letras y así llegar de manera más eficaz al oyente, se logra mediante la unión de dos elementos contrarios, figura conocida como antítesis, o como oxímoron cuando las dos partes opuestas aparecen juntas:
“Es agotador ser domador y esclavo del público” (“Javat y Kamel”)
“Estuve herido de muerte, hoy mi dolor es fuente de placer, (“Javat y Kamel”)
Cercana a estas figuras, de hecho García Barrientos las agrupa en la misma sección, se encuentra la paradoja. Con ella el escritor presenta una afirmación contraria a la lógica, con lo que logra atraer una vez más la atención del lector, oyente en el caso del rap, ante el inesperado quiebro de sentido que se produce en el verso:
“Me gustaría despertarme pero ya estoy despierto” (“Cantando”)
“El mayor riesgo es no arriesgar” (“Javat y Kamel”)
“Tras un lustro matando tu hambre con hambre” (“Pura droga sin cortar”)
4.4. Figuras pragmáticas.
Uno de los rasgos esenciales del rap es la continua apelación que el MC realiza al oyente en sus letras. Se trata de un género musical en el que se tiene más en cuenta al receptor del mensaje que en el rock o en el pop por ejemplo. Este receptor puede ser de dos tipos muy diferentes, que a menudo determinan las letras del MC. Si éste se dirige al público oyente normal, su actitud será de complicidad con él, para, mediante una especie de “captatio benevolentiae”, convencerle de que es el mejor rapeando. Cuando el MC se dirige a otro rapero, su actitud adquiere tintes más beligerantes, puesto que tiene que demostrar que es el mejor en la competición implícita que subyace a todo rap, y lo hace no sólo mediante el ingenio propio sino también con la ridiculización del contrario. La mayoría de las veces este enemigo no es un MC concreto, sino un arquetipo que agrupa a todos los malos raperos, o “toyacos” en el argot del hip-hop. Pero en otras ocasiones los desencuentros personales se resuelven en las canciones, como ocurre en el tema “Mierda” del propio Kase.O, en el que el rapero zaragozano critica de manera muy contundente a Metro, MC del grupo Geronación.
A pesar de este carácter eminentemente pragmático del rap, son menos abundantes que las semánticas o las gramaticales las figuras retóricas de este tipo que hemos encontrado en nuestro corpus. Aún así podemos citar varios casos interesantes, como los dos ejemplos que a continuación reproducimos de dialogismo:
“- Joder chaval, vas como una cuba,
tu padre ha ido a buscarte, espérate a que suba”
- Estoy borracho mamá, déjame en paz,
déjame acariciar la almohada, no puedo más” (“Balantains”)
“Seis años después me paran por la calle y me preguntan:
- ¿Has grabado otra maqueta? ¿Cuándo sale?
- ¡No lo sé! ¿Desde cuando te interesa a ti el Rap,
si hace un año eras nazi y me querías reventar?” (“Intro 97”)
En el primero de los casos se imita el diálogo del rapero con su madre, y en el segundo con un nuevo fan. En el fragmento tomado de “Balantains” Kase.O, para darle mayor realismo al diálogo, pone un acento distinto según el personaje, él o la madre, que pronuncie la frase. Otra de las figuras pragmáticas que encontramos en las letras analizadas es la interrogación retórica. Los dos ejemplos que vamos a presentar aquí están tomados de la misma canción, “Javat y Kamel”, y muestran el lado más introspectivo de las letras de nuestro MC, preguntándose a sí mismo lo que no entiende. Debemos señalar a este respecto que, según ha reconocido el propio Javier Ibarra (Sutil 2007, 113), esta canción es la que mejor lo representa:
“¿Cuántos MCs ahí fuera están esperando un fallo mío?” (“Javat y Kamel”)
“¿Por qué a mí se me amontonan las deudas?” (“Javat y Kamel”)
Otra figura retórica relacionada también con una perspectiva del rap más reflexiva es la sentencia. En ella encontramos frases que expresan un pensamiento que trasciende la realidad propia del que la dice, y que pretende ser válida para todos los lectores u oyentes. Observamos la filosofía de vida del MC en los siguientes fragmentos, de los cuales el primero reproduce el título de un poema de José Manuel Caballero Bonald:
“Pues somos el tiempo que nos queda” (“Cantando”)
“Puedes parar el lugar pero no el tiempo” (“Cantando)
“La vida es simple recibes de lo que has dado
Y para ser feliz tan sólo hay que olvidar el pasado.” (“A solas con un ritmo Kase.O”)
Un mecanismo muy eficaz para ofrecer una perspectiva novedosa a cualquier tema tratado es el de la personificación. De gran tradición en la Literatura, el rap también la utiliza como podemos observar en las letras de Kase.O. En los ejemplos seleccionados adquieren rasgos humanos los versos, la Tierra y el alma del MC respectivamente:
“Voy a liberar versos presos” (“Cantando”)
“Lo que piensa la Tierra por dentro cansada de girar lo sabremos sin demora” (“Cantando”)
“Si mi alma nos miraba desde el techo con cara rara” (“Ninguna chavala tiene dueño/Porque ella lo dijo”)
Existen también otros ejemplos en nuestro corpus, cercanos a la personificación, pero que no coinciden exactamente con esta figura retórica. En el primero de ellos vemos una “vegetalización” del MC y en el segundo una “animalización” del ritmo de la canción, igualado a un caballo de la mejor calidad:
“Siempre quise ser palmera en frente del mar” (“Cantando”)
“Sobre este ritmo pura sangre” (“Pura droga sin cortar”)
(Cascales, 2009)
Para empezar a concluir podemos deducir que toda la información que acabo de presentar hace un momento es la base y culminación del resto de mis argumentos a lo largo de este texto. Les acabo de mostrar características poéticas muy profundas que fueron encontradas en distintas canciones de rap. Esto da a pie a todas las argumentaciones de que la poesía se puede estudiar a través de la música.
Está de más decir que no todo el rap es apto para el estudio y que el margen es bastante amplio a la hora de encontrar canciones con la capacidad de enseñar distintos recursos literarios y poéticos o en su defecto otro tipo de asignatura o temática. Por eso se recalca el punto de cómo la búsqueda de información hace la diferencia a la hora de que estas nuevas ideas y modalidades obtengan un éxito en la práctica.
La evolución es clave para una completa y benéfica adaptación en el mundo de hoy, yo quise mostrar con este ensayo que la música puede traspasar barreras que las soluciones obvias nunca han podido. La música presenta nuevas formas para enseñar y estudiar todos estos complementos lingüísticos, una nueva mirada mucho más atractiva para los jóvenes y las futuras generaciones. El rap, llevándolo más lejos, nos puede dar acceso a un estudio profundo y bien ejemplificado de la lingüística (justo como quise exponer en mi última cita). Todo esto queriendo dar pie a considerar estas herramientas en los campos pedagógicos.
Bibliografía
Cascales, B. P. (17 de Julio de 2009). Universidad de Murcia. Obtenido de https://www.um.es: https://www.um.es/tonosdigital/znum17/secciones/estudios-15.htm
Dávalos, F. (11 de Junio de 2020). Tierraadentro. Obtenido de https://www.tierraadentro.cultura.gob.mx: https://www.tierraadentro.cultura.gob.mx/hip-hop-y-poesia/
EDUCACIÓN 3.0. (09 de Marzo de 2020). educaciontrespuntocero. Obtenido de https://www.educaciontrespuntocero.com: https://www.educaciontrespuntocero.com/recursos/analizar-canciones-literatura/
EDUCACIÓN DE CALIDAD. (05 de Febrero de 2018). bealieve.earth. Obtenido de believe.earth/es: https://believe.earth/es/la-vision-del-rap-la-musica-como-herramienta-educativa/
TEDx Talks. (03 de Abril de 2017). YouTube. Obtenido de https://www.youtube.com: https://www.youtube.com/watch?v=jKm3UTo4vKA
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